martes, 13 de noviembre de 2012

Dejate llevar



 Fluyendo van las aguas de la rivera, de la mano lleva a su eterno amigo: El camino. Juntos van  paseando, mientras  escuchan , el lejano mujir de las vacas al atardecer. Sintiendo el  aroma sutil de la hierva fresca. Y por momentos la rivera se esconde, entre las zarzas y espera, y el camino la vusca, y cuando la encuentra se abrazan y ríen.  Y el camino cómplice, levanta los piés y la corriente  lo lleva. Y mirando siempre de frente, con su mirada puesta en el cielo,pidiendo deseos a las estrellas. Vivieniendo  el momento, ajenos a este mundo.

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